Blog, Consejos para mamá, Educando en familia, Familia y hogar, Historias personales

¿Cómo entretener a los hijos sin televisor y dispositivos electrónicos?

El entretenimiento de los niños varía en cada etapa, desde que son unos bebés, las madres ideamos cómo entretenerlos, cómo estimularlos, cómo trabajar sus sentidos, van creciendo y pasan de ser unos bebés a unos niños y es cuando se vuelve un poco más difícil el entretenimiento, son muy demandantes y sienten que son el centro de atracción del universo, quieren toda su atención entorno a ellos.

En otras entradas de este blog, les he comentado que soy madre de un pequeño que aún no cumple 3 años, tengo la dicha de tener un trabajo independiente que me permite pasar mucho tiempo con mi hijo, renuncié de un trabajo a tiempo completo por esta razón, siento una gran satisfacción ayudarle a sus procesos de desarrollo y trabajar cada etapa según se va necesitando.


Ante la pregunta ¿cómo entretener a los niños sin televisión o sin el uso de dispositivos electrónicos? Debo comentarles inicialmente un dato importante que ayudará a sustentar las ideas que compartiré en este post. Les cuento: hace unos tres años, mi sobrina (que en ese entonces tenía cinco años) nos visitó, hizo un recorrido por la casa y preguntó ¿dónde tienen el televisor? Mi respuesta fue “no tenemos” ella, se quedó pensativa unos minutos y respondió “¡espérate que tengas hijos!” todos reíamos ante la respuesta.

Con mi esposo, llevamos un poco más de cuatro años de casados y nunca fue una prioridad (ni lo es) tener un televisor en casa, nunca nos ha hecho falta, es más, siempre nos preguntamos ¿a qué horas veríamos tele si tuviéramos uno? Siempre hemos aprovechado el tiempo al máximo, compartiendo juntos, platicando, sentados en el jardín viendo las estrellas, saliendo a caminar, entre otras actividades que han contribuido a mantener sólida nuestra relación, comunicación y vida en familia. Teníamos algunos meses de casados, cuando él dijo “espero que cuando tengamos hijos disfruten de esta práctica con nosotros” (se refería a estar a oscuras en el jardín, disfrutando de un cielo bello, con estrellas) y así es, a nuestro pequeño le encanta compartir ese momento con nosotros. No imagino a nuestro hijo “clavado” por horas frente a una pantalla cuando tiene tantas cosas maravillosas que disfrutar afuera.


Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) los niños menores de dos años deben tener acceso a CERO pantallas y arriba de los dos hasta los cinco años media hora de televisión o uso de pantallas supervisadas al día. Soy amante de la tecnología, defiendo el uso de las tecnologías en la educación, pero todo en su momento y de una forma adecuada, supervisada y que tenga un propósito.  Según un aporte de la Licda. Patricia Zúñiga (psicóloga y educadora): “El uso de dispositivos electrónicos en niños menores de 5 años tiene aspectos positivos, les genera una gran facilidad para su uso, inician su aprendizaje a través de actividades lúdicas que les abre las puertas a un mundo lleno de posibilidades para desarrollar diferentes habilidades, como el lenguaje, la música, el cálculo, y habilidades cognitivas como la atención, concentración, memoria” Ella sostiene que con una supervisión adecuada de los padres y con este tipo de fines es un recurso muy importante, sin que resulte en un uso prolongado o un sustitución de los cuidados paternos.

El problema es que, estos artefactos, afectan la creatividad de los niños cuando su uso es sin supervisión y sin restricciones de horario y cuando se usan nada más para entretenimiento, condicionan el cerebro y no permiten que el niño explore otros campos. Un niño menor a cinco años puede pasar horas frente a una pantalla sin mayor problema, para una madre o una niñera esto facilita el cuidado, pues se puede “estar quieto” por periodos más largos que lo habitual, pero con este tipo de prácticas, lejos de ayudar a nuestros hijos estamos entorpeciendo sus procesos de desarrollo normal, aparte de eso, estamos creando niños sedentarios, que posteriormente pueden tener problemas de obesidad u otras enfermedades crónicas que actualmente se están volviendo comunes en los niños. Incluso hay padres que comenten el error de darles de comer mientras ven tele “es más fácil” según ellos, pero según los nutricionistas ésta, es una práctica incorrecta que no debería realizarse, el cerebro debe tener atención total en lo que comen y viendo tele o videos en los teléfonos se entorpece el proceso normal. Es como mantenerlos atrapados, amarrados sin que ellos se den cuenta.


En casa, como ya he aclarado, nuestro hijo no ve televisión (pues no tenemos y no nos hace falta) y tiene acceso a nuestros teléfonos cuando queremos ponerle algún video de estimulación temprana, educativo y que no dure más de 20 minutos. En redes sociales vemos circulando videos de niños que “hacen gracia” cómo lloran cuando le quitan un teléfono de las manos, es algo anormal, entretener a un pequeñito menor de dos años con un teléfono para que se “quede quieto” en un evento social, en una actividad religiosa, en una reunión con la familia, es una práctica totalmente errada y que no permite el desarrollo social del niño de una forma adecuada. Considero que hasta puede dañarle sus ojitos ¿no les parece extraño que existan tantos niños a tan temprana edad usando anteojos?

A continuación les propongo algunas actividades que pueden realizar en casa con sus pequeños para trabajar su creatividad, sus procesos de desarrollo, tanto cognitivos como sensoriales y motrices, además comparto algunos consejos que pueden ayudar en los casos que no estamos en casa y que necesitamos que nuestros hijos aprendan a comportarse (es decir en eventos fuera del hogar).

  1. Diseñen actividades de acuerdo a su edad, pueden comprarlas, pero, nunca será igual como que ustedes las hagan y ellos colaboren, en mi caso las manualidades nunca ha sido de agrado, pero por mi hijo, estoy “inventando” constantemente.

  1. Dediquen tiempo de calidad a sus hijos, si trabajan todo el día y el tiempo con ellos es mínimo, aunque lleguen cansados a casa, busquen ese momento especial con sus hijos, sin distracciones de TV ni dispositivos electrónicos, jueguen con ellos, motiven su creatividad, lean un cuento, sugiéranle algún juego, pero motiven sus habilidades, exploren diferentes recursos.

  1. Compartan los alimentos a la mesa, esto creará una cultura en casa y permitirá que, cuando coman fuera, los niños sepan comportarse con los modales básicos a la mesa. Acostumbren dar las gracias por la bendición de los alimentos, trabaja su área espiritual, aprovechen ese momento especial para unión familiar, comunicación sana, contar experiencias del día, intercambiar actividades que han realizado, reír un poco, entre otras. No permitan nunca dispositivos electrónicos en la mesa, ni cuando decidan comer fuera, como padres debemos dar el ejemplo, el momento de las comidas es un tiempo sagrado. Muchas veces es difícil hacer esto los tres tiempos de comida, pero con esfuerzo se puede lograr al menos un tiempo del día y compartirlo los fines de semana.

  1. Utilicen técnicas de coloreo, recorte, juegos creados en casa y que sepan podrán ser utilizados más de una vez, poco a poco vamos conociendo a nuestros hijos, sabemos cuáles son sus intereses y de acuerdo a sus edades podremos ir variando actividades que los entretengan.

  1. Eviten la utilización de dispositivos electrónicos para “calmar” o para “dejar quietos” a los hijos, ya sea en casa, en eventos sociales y mucho menos en actividades religiosas, sus hijos deben aprender a comportarse en cada momento según vean sus conductas, son procesos que llevan tiempo, cuesta, pero los distractores en este tipo de actividades lo único que hacen es alejar a los niños de una realidad y les evitan aprender el comportamiento adecuado según el momento. Nosotros en casa seguimos trabajando el comportamiento de nuestro hijo en la iglesia, pero estamos seguros que de tanto ir y de tanto insistirle llegará un momento que respete cada actividad según sea necesario.
  2. Permitan que creen sus propias historias, que jueguen solos, que creen personajes en su mente, que los personifiquen, que se divierta, que rían, pero no lo condiciones a un sofá frente a una pantalla. Permitan que creen palabras, que llamen los objetos por nombres inventados, no olviden hacerles saber siempre entre la realidad y la fantasía.Sobre todo, no olviden inculcar el valor de la verdad y sepan distinguir entre una mentira y una historia. 
  3. Disfruten del aire libre con sus hijos, paseos al parque, campo, playa, estimulan los sentidos, según los periodos sensitivos que describe María Montesorri, entre los cero y seis años, actividades como estas contribuyen al desarrollo de los sentidos, permiten una conexión especial con la naturaleza, de esta forma, como padres podemos ir conociendo otras áreas en nuestros hijos.

Recuerden que para sus hijos, el tiempo con ellos es lo más valioso, dense la oportunidad de compartir tiempo de calidad con ellos, se sorprenderán de las actividades que pueden hacer. En casa, nuestro hijo juega totalmente diferente con mi esposo que conmigo, con él es un “trabajador”, repara cosas, trabaja en el jardín, ocupa herramientas, cosas que conmigo no las realiza, tanto las actividades individuales con papá y mamá (pues estimulan diferentes áreas, ayudan a trabajar su seguridad, fortalecen su lenguaje, entre otros), como las actividades familiares estarán desarrollando la personalidad de sus hijos, lo más importante es que, contribuyan sanamente al desarrollo y no coarten sus expresiones, imaginación, desarrollo psicomotor, por estar con un aparato electrónico que hasta puede ocasionar consecuencias en un futuro.

Cada etapa pasará y cuando menos sientan, ya no será necesario buscar actividades para entretenerlos, dejarán de pasar tiempo con ustedes por pasar con sus amistadas y entonces te darás cuenta de lo valioso que ha sido el tiempo invertido en ellos. ¡Anímense a inventar! ¡Hagan la diferencia!

Share

You may also like...

Dinos lo que opinas!