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Divorcio o separación. Como lidiar el problema con los niños

Lo que contaré a continuación es una experiencia personal, algo que viví hace unos años con mis dos hijas, no soy psicóloga ni consejera familiar, tan solo quiero compartir con ustedes cómo lidié con la situación en el momento y cómo vivimos hasta el día de hoy.

Estuve casada anteriormente, llevaba un matrimonio de casi 7 años, obviamente cuando se habla de divorcio es una situación que se viene arrastrando desde hace mucho tiempo, los problemas suelen ser mayores y lidiar con la idea de “separar” a los niños de su padre es una gran decisión que no se toma de la noche a la mañana o solo por capricho.

Yo ya venia teniendo muchos problemas con mi ex esposo, pasamos por un divorcio bastante complicado y por ser de nacionalidades distintas, estábamos literalmente en dos continentes diferentes pasando por este proceso.

Cuando se toma  esta decisión uno como adulto, como madre y como ser humano al fin de cuentas, tienes que lidiar con muchas cosas a la vez, con tus emociones, sentimientos, con la familia, con la presión social, con opiniones de terceros y muchas veces hasta con comentarios no pedidos pero que igual te los ofrecen, más el peso de querer proteger fisica y sobretodo emocionalmente a tus hijos (al menos esa era mi prioridad), yo sé que requiere de mucho coraje dar “el siguiente paso” para terminar una relación que ya no tiene solución.

En mi caso, mis dos hijas (hijas de el) estaban viviendo conmigo en mi país, eran apenas dos niñas pequeñas de 4 y 7 años, demasiado pequeñas para poder entender la complejidad de un divorcio y todo lo que esto implica. Llegué a un punto en donde tenía que hablar con ellas por que la situación era demasiado obvia, por que se tenian que adaptar a un ambiente al que no estaban acostumbradas y tenia que explicarles la verdad, de una manera simple, con un lenguaje que ellas a su edad comprendieran, sin dar mucho detalle innecesario y sobre todo nunca mentirles..

Antes de tener esta conversación importante, seguí unos cuantos pasos:

*Leí muchos artículos sobre el tema, saber cómo abordar este tipo de temas con los niños

*Escuché consejos (de personas realmente cercanas, que me conocían y conocian la situación)

*Traté de pensar en las posibles preguntas que ellas podrían hacerme y en cómo podría contestarlas adecuadamente, leyendo mucho siempre del tema.

*Tratar de exponer la situación en un lenguaje que ellas podrían comprender.

 

Al final de todo, solo bastaba hablar con la verdad, no dar mas información de la necesaria y tratar de hablarles con amor por que no era una situación fácil, sobretodo para ellas.

Planifiqué ese dia, nos sentamos las tres en el patio de la casa, una tarde soleada, les pedí que me prestaran mucha atención por que había algo importante que queria hablar con ellas, empecé expresando mis sentimientos hacia ellas, lo mucho que las amo, lo feliz que ellas me hacen y eso fue como el preámbulo para empezar hablar de las relaciones de los adultos y asi fluyó la conversación poco a poco.

 

Mi hija mayor lo tomó con más seriedad, no hizo pregunta alguna, pero prestó muchísima atención a cada palabra que salía de mi boca (por eso es importante asesorarse mucho con el tema por que tus palabras o la manera de decir las cosas puede influir mucho en el proceso de tus hijos) mi hija menor por el contrario me abordó con una serie de preguntas que ya las sentía venir y las supe responder con naturalidad.

Es un proceso, por el que cada niño puede reaccionar diferente y las situaciones pueden variar de mil maneras, lo importante es que nunca hables mal del padre (o madre) y saber diferenciar entre los problemas que tenemos nosotros los adultos y la relación que los niños tienen con sus padres, nunca mientas por que en situaciones así no hay “mentiras blancas”, por muy dura que sea la situación siempre se tiene que encontrar la manera de hablar con nuestros hijos y hablarles con la verdad (de una manera adecuada a su edad claro está).

Luego de esa conversación mayor, han habido más platicas (hasta el día de hoy) adonde pude aclarar poco a poco mas la situación. En el colegio adonde estaban tambien me brindaron la ayuda de un psicólogo que nos ayudó en el proceso, y lo más importante, la familia al rededor de ellas, que siempre han estado ahí para darles amor.

Han pasado unos años desde entonces, y ahora con seguridad puedo decir que mis hijas están muy bien, sobretodo emocionalmente hablando, son dos niñas normales y felices que viven una vida normal como cualquier otro niño de su edad.

Hace dos años me volví a casar, encontré a un ser humano increíble, una persona que ha estado para mi y sobre todo para mis hijas y llenó ese vacío que ellas tenían, ha cumplido una excelente tarea como figura paterna y no podría sentirme mas que feliz por ello, me siento feliz y satisfecha de haber podido brindarles un hogar lleno de amor, cuidado y respeto, un ambiente sano que todo niño merece.

 

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