Alimentación del bebé,Bebé,Cuidado del bebé

¿Sabes qué consume realmente tu bebé?

Desde hace muchos años la alimentación infantil se ha visto envuelta en muchos mitos y mentiras cubiertas por la industria alimentaria y por los mismos pediatras (no actualizados) pero ahora con la información a nuestra disposición es mas fácil investigar, educarnos y aprender juntos. Personalmente he notado que cuando un niño come adecuadamente sus frutas y verduras parece algo curioso, asombroso e incluso hasta un poco extraño, por que hemos crecido con la idea que a los niños no les gusta ese tipo de comida y prefieren comer sus verduras disfrazadas de algo mas, o prefieren comerse una galleta en lugar de una manzana y resulta “normal” porque “son niños” y creo que es aquí adonde tenemos que prestar atención.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los hábitos alimenticios se aprenden desde que los niños son bebés e inician con su alimentacion complementaria, debemos  recordar que ellos dependen 100% de nosotros sus padres, que es nuestra responsabilidad alimentarlos de la mejor manera posible principalmente los dos primeros años de vida que son importantes para formar buenos hábitos alimenticios que quedarán marcados de una manera muy pronunciada por el resto de sus vidas, de esta manera ayudaremos a reducirles el riesgo de enfermedades y sobrepeso.

Las papilas gustativas de los bebés son vírgenes, lo que para nosotros puede resultar desabrido para ellos es diferente porque aprenden a conocer los sabores reales de los alimentos, y aprenden a disfrutarlos, no necesitan ni sal ni azúcar (estos dos ingredientes están en la lista de alimentos prohibidos en los bebés antes del año de edad, dale click aquí para saber más).

Muchas veces por la “practicidad” que ofrecen los alimentos para bebés ya elaborados podemos caer en la trampa de estas grandes cadenas que, a simple vista, ofrecen un millón de opciones “saludables” enriquecidas con mil ingredientes para el buen desarrollo de nuestros niños, y pasamos por alto lo sencillo que puede ser comprar  frutas y verduras de nuestra localidad y ofrecérselas a nuestros hijos de manera más sana y natural en lugar de abrir un producto procesado, que en cuestión de números, incluso sale mucho más costoso, pero de igual manera, caemos en la falsa publicidad de estos productos comerciales y sin darnos cuenta estamos llenando a nuestros hijos de agua, azúcar y sal, dejando los nutrientes realmente necesarios para el desarrollo y crecimiento adecuado de ellos en segundo plano.

Observa este ejemplo:

Una compota comercial de sabor banana, en teoría debería de tener banana al 100% en su composición pero como podemos observar en los ingredientes*, el primero que aparece es agua, segundo banana, luego azúcar (que en bebés menores de dos años el consumo de esta debería de ser 0gr al día) almidón modificado que funciona como aditivo, harinas y demás. Cuando tenemos la opción de pelar una banana y dársela a nuestro bebé en su forma mas natural y de esta manera dejar que su cuerpo absorba todas las vitaminas y minerales que posee (en especial la fibra que se absorbe mejor al comer la fruta sin procesar).

 

Observa este otro ejemplo:

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los cereales infantiles procesados son muy famosos en la alimentación infantil, constituyen una parte fundamental de esta en la mayoría de los casos. Este tipo de cereal al pasar por tantos procesos cambia su composición convirtiéndose mayormente en azúcar; en la tabla nutricional podemos observar que por cada 100gr de producto hay 21gr de azúcar que equivale a un poco más de 5 terrones de azúcar refinada (6 cucharaditas aprox.)

La OMS nos dice que, si alimentamos a los lactantes con productos híper calóricos con altos niveles de grasa, azúcar y sal es uno de los principales factores que propician el sobrepeso y la obesidad infantil. La mejor opción para alimentar a nuestros hijos siempre será la manera más natural del alimento y ofreciendo una variedad que cubran las necesidades para poder desarrollarse adecuadamente (proteínas, grasas saludables, cereales, frutas, verduras, etc.) Pienso que es importante que los niños crezcan con una buena relación con la comida y que la hora de comer no resulte estresante ni frustrante para ellos y para nosotros tampoco.

 

El pasado 16 de octubre en el Día Μundial de la Alimentación, salió a relucir la campaña #MiPrimerVeneno que es un documento que se realizó en abril del 2018 por una asociación en España (www.justiciaalimentaria.org) que considero sumamente importante de leer, es una campaña contra la gran estafa que ofrece la industria en los productos de alimentación infantil, escondiendo y “maquillando” una serie de ingredientes que no aportan absolutamente nada nutritivo y que la gran mayoría solo llenan a nuestros bebés de azúcar, grasas saturadas, almidones y agua. (Haz click aquí para descargar el documento)

Y así como las compotas y los cereales también hay que prestar atención en las  leches de crecimiento y jugos infantiles, porque muchas veces caemos en la publicidad engañosa y no nos damos cuenta de cuanto producto dañino o de pobre valor nutricional le podemos estar dando a nuestros hijos.

Te invito a que leas el documento sugerido anteriormente, y que nos comentes de qué manera piensas que sería mejor incentivar a una alimentación saludable en nuestros niños.

*Los ingredientes de los productos comerciales deben ir ordenados en forma descendiente de acuerdo a su peso, entendiéndose así que siempre el primer ingrediente es el que mayor porcentaje de este posee.

 

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